Clasificación e importancia de las nubes

01/10/2017.- Las nubes tienen un papel decisivo en las predicciones y los avisos meteorológicos. Contribuyen al ciclo del agua y a todo el sistema climático. Han sido fuente de inspiración de artistas, poetas, músicos, fotógrafos e infinidad de otros entusiastas a lo largo de la historia.

El sistema internacional actual de clasificación de nubes en latín se remonta a 1803, cuando el meteorólogo aficionado Luc Howard escribió el ensayo The Modifications of Clouds (La modificación de las nubes).

El Atlas Internacional de Nubes reconoce actualmente diez géneros de nubes (clasificaciones básicas), que describen en qué parte del cielo se forman y su apariencia aproximada.

Las nubes altas suelen formarse por encima de los 5.000 metros; las nubes medias se suelen formar entre los 2.000 y los 7.000 metros; y las nubes bajas suelen formarse a una altura máxima de 2.000 metros.

La mayoría de los nombres de nubes contienen prefijos y sufijos latinos que, al combinarse, dan una indicación del tipo de nube. Algunos de ellos son los siguientes:

     -  Stratus/strato: alargado, allanado y nivelado

     -  Cumulus/cumulo: montón, colmo

     -  Cirrus/cirro: plumoso, fleco

     -  Nimbus/nimbo: portador de lluvia

     -  Alto: nivel medio (aunque altus significa alto en latín)

Los 10 géneros se subdividen en especies, que describen la forma y la estructura interna de la nube, y en variedades, que describen la transparencia y la distribución de las nubes. En total hay unas 100 combinaciones.

En el Atlas Internacional de Nubes se incluye una nueva especie, Volutus (término que en latín significa rodado), para designar las nubes enrolladas.

También propone otras nuevas especies de nubes “especiales” como Homogenitus (del latín homo que significa hombre y genitus que significa engendrado o creado). Un ejemplo es la especie Contrails (diminutivo de condensation trails, esto es, estelas de condensación), producida a veces por los gases de escape de los motores de las aeronaves.

En el Atlas figura una mención especial a Asperitas (sustantivo latín que significa aspereza), formación particular que se asemeja a la superficie rugosa del mar desde abajo y que ha inspirado al público en los últimos años. Esta nube se incluye en el Atlas como un nuevo rasgo complementario.

El nuevo Atlas Internacional de Nubes es un tributo a la generosidad del Observatorio de Hong Kong y a la dedicación y el entusiasmo de un equipo especial de la OMM que ha pasado casi tres años revisando el texto y recopilando y clasificando imágenes y datos. El Atlas mejora y enriquece nuestro conocimiento de las nubes y será un valioso recurso en los próximos años.

Prensa INAMEH / Cortesía Organización Meteorológica Mundial.