Importancia del ozono en la atmósfera y la estratosfera

07/10/2017.-  El ozono es una forma de oxígeno, cuya molécula está compuesta por tres átomos de oxígeno en vez de dos. El ozono se encuentra tanto en la troposfera (es decir, en los 10 kilómetros inferiores de la atmósfera) como en la estratosfera (capa que se extiende entre los 10 y 50 kilómetros por encima de la superficie terrestre). El ozono actúa como un escudo protegiéndonos de las dañinas radiaciones ultravioletas del sol. 

Sin embargo, el ozono que se encuentra al nivel de la superficie es un contaminante. Puede provocar dificultades respiratorias y dañar plantas y cosechas, además de ser uno de los principales componentes del esmog. Por lo tanto, según su altitud en la atmósfera, el ozono puede ser beneficioso o perjudicial.

La presencia de compuestos de cloro (clorofluorocarbono, CFC) y bromo (halón), que se utilizaron profusamente en el pasado en productos como atomizadores, botes de gas propelente, refrigerantes, pesticidas, disolventes y extintores, ha contribuido a la destrucción de la capa de ozono.

Cuando esas sustancias llegan a la estratosfera, se disgregan a causa de la radiación ultravioleta del sol y liberan entonces átomos de cloro y bromo que reaccionan con el ozono, desencadenando ciclos químicos de destrucción del ozono, con la consiguiente reducción de la capa protectora de ozono.

Se calcula que un único átomo de cloro puede desintegrar más de 1 000 moléculas de ozono. Por su parte, los átomos de bromo son 50 veces más eficaces a la hora de destruir el ozono pero, afortunadamente, en la atmósfera existen muchos menos compuestos de bromo que de CFC.

Los países se han ido adhiriendo a los acuerdos internacionales que están actualmente en vigor, como el Convenio de Viena para la Protección de la Capa de Ozono y el Protocolo de Montreal y sus Enmiendas.

Después de haberse registrado en el año 2000 una concentración máxima de compuestos de cloro y bromo en la estratosfera, su presencia está disminuyendo lentamente, pero es probable que nos lleve 50 años volver a los niveles de cloro y bromo observados antes de 1980 (aproximadamente cuando se detectó el primer agujero en la capa de ozono encima de la Antártida).

Informes científicos recientes indican que a pesar de que la reducción del ozono se ha detenido en la mayoría de las regiones del mundo, pueden pasar años antes de que se vuelva a registrar un aumento de esta sustancia. El agujero de ozono sobre la Antártida, que aparece cada año de septiembre a noviembre, no ha aumentado en los últimos 5 a 10 años, pero tampoco hay signos aún de una mejora significativa.

Prensa INAMEH/ Cortesía Agencias Internacionales.