Los meteoros y sus clasificaciones

15/10/2017.- La Organización Meteorológica Mundial (OMM) define meteoro como el fenómeno observado en la atmósfera o sobre la superficie de la tierra, que consiste en la suspensión, precipitación, o depósito de partículas líquidas (acuosas o no) o partículas sólidas. También son meteoros los fenómenos de la naturaleza de manifestación óptica o eléctrica.

La Agencia Estatal de Meteorología (AEMET), por su parte define los meteoros como los fenómenos físicos naturales que tienen lugar en la atmósfera.

Los meteoros se clasifican en cinco grupos según su naturaleza:

Hidrometeoros o meteoros acuosos.

Consisten en la precipitación de partículas de agua, tanto en estado sólido como líquido, de la atmósfera. También se consideran hidrometeoros las caídas y depositadas por el viento o en la atmósfera libre.

Litometeoros o meteoros de polvo.

Los litometeoros son las partículas sólidas,  pero que a diferencia de los hidrometeoros no están compuestas de agua. Se encuentran suspendidos en el aire y son arrastrados por el viento.

Dentro de los litometeoros se encuentran la calima, la calima en polvo, el humo, la ventisca, la tempestad de polvo y el remolino de polvo.

Eolometeoros o meteoros de viento.

En estos meteoros, el viento  interviene de una forma más decisiva y directa.

 En algunas clasificaciones, se incluyen en el grupo de los litometeoros. Los eolometeoros son: tromba, tornado, turbonada y ciclones tropicales.

Fotometeoros, meteoros ópticos o luminosos.

Se producen por la reflexión, refracción, difracción o interferencias de la luz solar o lunar. Cuando provienen de la luz solar se muestran colores, y si son causados por la luna, siempre blancos. Ejemplos de fotometeoros son el arco iris, los halos, la irisación en las nubes, la gloria o corona de Ulloa o los espejismos.

Electrometeoros o meteoros eléctricos.

Los meteoros son la manifestación tanto visual como acústica de la electricidad contenida en la atmosfera. Son tanto descargas bruscas de electricidad en forma de rayos, relámpagos, o el fuego de San Telmo, o más visuales como las auroras polares.

Prensa INAMEH/ Cortesía Agencias Internacionales.