Formación e importancia de las auroras polares

16/10/2017.- La aurora polar es un espectáculo luminoso en el cielo nocturno, uno de los fenómenos de la naturaleza más impresionantes que se contemplan. Consiste en luminiscencias de colores variados con forma de bandas, cortinas, ondas, rizos o rayos de luz que parecen danzar en la noche. La intensidad de los brillos es variable y puede durar desde unos minutos hasta varias horas, cuando se aproxima el amanecer la luminosidad va desapareciendo con la luz del día.

Las auroras polares han fascinado por su belleza y misterio al ser humano desde tiempos inmemoriales, cada cultura, en cada época, ha interpretado y buscado orígenes diversos para este fenómeno. A menudo se mezclan las leyendas surgidas de la imaginación popular con los intentos de explicación científica sobre el origen de las auroras.

Evolución del fenómeno a lo largo de la historia

Las auroras polares están relacionadas con el ciclo de actividad solar, el Sol tiene un máximo de actividad magnética cada once años, aunque pueden observarse en cualquier momento del ciclo solar. Si la actividad es mayor, más frecuentes son las auroras y mayor es la probabilidad de que sean visibles en latitudes más alejadas de las zonas polares.

Aunque el fenómeno suele producirse en las regiones polares, hay que tener en cuenta que las posiciones muy próximas a los polos magnéticos Norte y Sur no son las más apropiadas para la observación.
Groenlandia, el Norte de Canadá y Alaska son lugares privilegiados en el Norte, también son frecuentes en las zonas más septentrionales de Europa y Asia.

En el hemisferio Sur, el lugar idóneo para verla es la Antártida; pero en el Sur de Australia, en Nueva Zelanda  y en la Patagonia también se ve el fenómeno con cierta frecuencia.
La mejor época para ver la aurora boreal es desde los meses de septiembre a marzo, en el caso de la aurora austral ocurre al contrario, de marzo a septiembre.

Condición fundamental para poder disfrutar de este espectáculo lumínico es que haya oscuridad suficiente y que el cielo esté despejado. Respecto a la hora, cuando mejor se ve es en torno a la medianoche.

Explicación científica

En primer lugar hay que tener claro que las auroras polares son plasmas, o lo que es lo mismo, un gas con una carga eléctrica, que es lo que hace que sea visible, el cual se produce a consecuencia del choque de viento solar con la magnetósfera de la Tierra.

Las auroras son electrometeoros que se producen en las latitudes polares en las capas altas de la atmósfera, a unos 80-500 kilómetros (km) de la superficie terrestre, y a un máximo de 640 km.
El Sol está situado a unos 150 millones de km del planeta, la temperatura que alcanza en su superficie es de 6.000 º C, pero en su zona más externa, la temperatura asciende considerablemente, alcanzando hasta 3 millones de grados.

Asimismo la presión, que es mayor en la superficie, hace que continuamente emita partículas, electrones y neutrones, que fluyen en lo que se llama viento solar, las cuales se aceleran, son canalizadas por el campo magnético del Sol y acaban siendo arrojadas al espacio, viajando a una velocidad que oscila entre los 300 y los 1.000 kilómetros por segundo, tardando en llegar a la Tierra  dos días después.

Prensa INAMEH/ Cortesía Agencias Internacionales.