Definición y formación de las avalanchas

22/10/2017.- Las avalanchas ocurren como consecuencia de la acumulación de nieve en zonas montañosas donde las pendientes de las montañas y la concurrencia de una serie de factores de índole físico y meteorológico dan lugar a movimientos de grandes cantidades de nieve.

Las avalanchas pueden ser de tipo superficial si solo se moviliza la parte más externa del manto de nieve, o de fondo, cuando se moviliza no solo la capa de nieve, sino que incluso esta, en su movimiento, erosiona el sustrato de la ladera y se lleva consigo parte de la cobertura vegetal de la pendiente.

Las avalanchas pueden formarse por alguna de las siguientes causas:

Por falta de homogeneidad entre las capas de nieve.

Por exceso de peso, cuando la cantidad de nieve es mayor a la que puede soportar una superficie.

Por lluvia, cuando esta penetra una capa reciente, y esta se desliza debido al peso del agua.

Por cambios de temperatura ambiental que pueden afectar la cohesión de la nieve.

Por las condiciones del suelo, especialmente cuando son este es propicio para el deslizamiento de materias por su superficie (terrenos arcillosos, lisos, húmedos o helados).

En función de su magnitud, las avalanchas pueden clasificarse en una escala que va desde débil hasta muy fuerte, siendo esta última altamente peligrosa.

Dependiendo de las víctimas y daños que pueda ocasionar una avalancha, puede considerársela también como un desastre natural.

Avalancha también puede designar, de manera general, a cualquier masa considerable de una materia que se desprende y se precipita de una pendiente. Por ejemplo: “El desprendimiento del árbol produjo una avalancha de tierra”.

La palabra avalancha también puede usarse en sentido figurado en referencia a una gran cantidad de algo. Por ejemplo: avalancha humana, entre otros términos.

Tipos de avalancha:

Avalancha de nieve suelta

Es el tipo de avalancha que se produce luego de fuertes nevadas. La nieve fresca, al acumularse más de 25 cm de espesor, es propicia a deslizarse, especialmente cuando cae sobre una masa de nieve lisa. Este tipo de avalancha suele arrastrar cada vez más nieve en su recorrido.

Avalancha de placa

La avalancha de placa ocurre cuando una superficie de nieve compacta se desprende y se desliza ladera abajo. Se ve como un bloque de nieve cortado de su entorno. Es un tipo de avalancha bastante frecuente y conlleva grandes riesgos.

Avalancha de nieve húmeda

La avalancha de nieve húmeda es típica de la temporada en que empiezan a subir las temperaturas, hacia el final del invierno y el comienzo de la primavera. Suelen ser más lentas y bajas en suspensión.

Prensa INAMEH/ Cortesía Agencias Internacionales.