Definición y funcionalidad de un satélite meteorológico

28/10/2017.- Un satélite meteorológico es un tipo de satélite artificial que se utiliza principalmente para supervisar el tiempo atmosférico y el clima de la tierra.

Las imágenes satelitales obtenidas por dichos satélites, tanto del espectro visible como del infrarrojo, proporcionan una observación casi incesante del estado global de la atmósfera, a una escala tan detallada que pueden identificarse todo tipo de fenómenos atmosféricos.

Desde principios de la década de 1960, los satélites meteorológicos se han convertido en instrumentos indispensables para el estudio de una gran variedad de fenómenos meteorológicos, y han significado el inicio de una era de difusión global de las informaciones climáticas.

Según su emisividad y el tipo de observación que realizan, podemos distinguir dos tipos de satélites meteorológicos:

Pasivos

Que no emiten radiación y sólo realizan observación pasiva, ya que únicamente reciben la radiación de otros objetos. La observación pasiva se realiza recibiendo diferentes rangos del espectro electromagnético, en particular, el espectro visible, el infrarrojo y el cercano infrarrojo.

Activos

Que son emisores de radiación, generalmente se trata de satélites radáricos equipados con un radar meteorológicos de tipo móvil. Emiten una señal por una antena y reciben sus ecos para procesado.

De acuerdo con su órbita existen dos tipos de satélites meteorológicos:

Geoestacionarios

Los cuales son satélites de órbita geoestacionaria orbitan alrededor de la tierra a altitudes de 35.880 km, de tal manera que permanecen estáticos respecto al movimiento de rotación terrestre, por lo que pueden capturar datos e imágenes de la región que tienen debajo continuamente.

Polares

Que son satélites de órbita polar orbitan alrededor de la Tierra a altitudes de 850 km, de tal manera que en su vuelo pasan sobre los polos. Describen órbitas heliosíncronas, por lo que pueden observar cualquier lugar de la tierra y ver dos veces al día un lugar con las mismas condiciones generales de luz. Los satélites de órbita polar ofrecen mayor resolución que los geoestacionarios debido a su cercanía a la Tierra.

Hoy en día existen numerosos satélites meteorológicos, tanto geoestacionarios como polares, por lo que sus imágenes y fotografías se suelen utilizar habitualmente en los pronósticos de los medios de comunicación.

Los satélites meteorológicos proporcionan gran cantidad de información. En las imágenes del canal de luz visible se pueden apreciar las nubes, tormentas tropicales, lagos, bosques, montañas, nieve, fuegos, polvo y polución. El viento se puede determinar por los patrones de nubes y movimiento en una sucesión de imágenes.

Las imágenes térmicas o de infrarrojos permiten determinar la altura y tipo de nubes, localizar características del relieve oceánico, contemplar los efectos de la polución, medir la contaminación lumínica de las ciudades, luchar contra los incendios, detectar cambios en la vegetación, el agujero de ozono o calcular las temperaturas de superficie de tierra y mar.

Finalmente es importante destacar que algunas imágenes de los satélites meteorológicos se han vuelto muy populares por su nivel de información, como los pozos petrolíferos incendiados de Kuwait durante la Guerra del Golfo.

Las fotografías nocturnas que muestran las ciudades iluminadas, así como las imágenes de incendios, volcanes o huracanes.

Prensa INAMEH/ Cortesía Agencias Internacionales.