Avances de la OMM para proteger a las personas de las tormentas de polvo y arena

19/11/2017.- La Organización Meteorológica Mundial (OMM) está incrementando las actividades destinadas a mejorar las predicciones y alertas tempranas de las tormentas de polvo y arena, las cuales tienen un impacto cada vez mayor en el medioambiente, la salud humana y la economía en las regiones áridas y semiáridas, tales como el Norte de África, la península arábiga, Asia Central y China.

Las tormentas de polvo y arena se producen cuando el aire extremadamente caliente hace que la atmósfera inferior del desierto se vuelva inestable, lo que provoca fuertes vientos que remueven enormes cantidades de arena suelta y la transportan a cientos, y en ocasiones a miles, de kilómetros. La degradación de las tierras, la desertificación y el cambio climático están exacerbando el problema.

Estas tormentas causan problemas de salud, como afecciones respiratorias o meningitis, provocan regularmente el cierre de aeropuertos y la cancelación de vuelos, y crean condiciones peligrosas en las carreteras. Además, perturban sectores socioeconómicos clave, como la agricultura o la escolarización.

La OMM ha publicado un nuevo vídeo en el que explica el alcance del problema de las tormentas de polvo y arena y qué medidas hay que tomar al respecto. Además, se muestra cómo la mejora de las observaciones y los modelos, así como las supercomputadoras, han hecho posible que se emitan alertas tempranas fiables que permiten fundamentar la adopción de decisiones, pero al mismo tiempo han puesto de relieve las dificultades que existen para garantizar que esas alertas lleguen a las personas que más las necesitan.

El Sistema de evaluación y asesoramiento para avisos de tormentas de polvo y arena (SDS-WAS) de la OMM tiene por objeto mejorar la capacidad de los países para suministrar datos de observación, predicciones e información sobre el polvo en suspensión en el aire a los usuarios finales con tres días de antelación, explica Enric Tarradellas, experto del Servicio Meteorológico de España, AEMET, y presidente del Comité director del SDS-WAS.

Los pobres también tienen derecho a que se proteja su salud.

No obstante, a veces sigue siendo un reto difundir las predicciones de las que se dispone en forma de avisos oportunos y de utilidad para las comunidades vulnerables y aisladas. Se necesita una mayor colaboración entre los organismos meteorológicos, sanitarios y de emergencia a nivel nacional. Muchas instituciones locales y nacionales necesitan además dotarse de más equipo e infraestructura y recibir la formación correspondiente.

En los años venideros, para poder hacer frente a la naturaleza cambiante de las tormentas de polvo y arena, harán falta una colaboración interinstitucional más estrecha y programas internacionales de creación de capacidad más ambiciosos.

“Es inconcebible que no se facilite a las personas información que podría ayudarlas a mejorar su salud y a protegerse, y a tomar medidas para prevenir las enfermedades respiratorias y asmáticas de las que estamos tratando aquí. Para ello bastan recursos limitados, no hacen falta grandes sumas, por lo que instaría a que se tomen todas las medidas necesarias al efecto”, ha manifestado el ex Secretario General de las Naciones Unidas, Kofi Annan, cuyo país de origen, Ghana, padece regularmente los estragos de las tormentas de polvo y arena. “Los pobres también tienen derecho a que se proteja su salud.”

La OMM colabora con la Organización Mundial de la Salud y el Programa de las Naciones Unidas para el Medio Ambiente en una serie de cuestiones relacionadas con el clima, la salud y el medioambiente, como son las tormentas de polvo y arena. La OMM aprovechará las asociaciones establecidas a través de su red de la Vigilancia de la Atmósfera Global para proporcionar productos de base científica que sirvan como fundamento de la adopción de medidas.

Partiendo del papel fundamental que desempeñan los Servicios Meteorológicos en la vigilancia de la calidad del aire, la OMM ha establecido una red de centros de predicción para mejorar la cooperación regional e internacional. El Centro de Predicción del Polvo Atmosférico de Barcelona suministra predicciones de las tormentas de polvo y arena en el Norte de África, Oriente Medio y Europa y, por su parte, el Centro de Asia está dirigido desde Beijing por la Administración Meteorológica de China.

En el desierto de Gobi, en China y Mongolia, también se producen grandes tormentas de polvo y arena.

“Las tormentas de polvo y arena tienen un gran impacto en todos los países de Asia. Resulta primordial fortalecer la capacidad de predecir esas tormentas en esos países, puesto que es muy importante para la prevención y la mitigación”, ha señalado Zhang Xiaoye, presidente del nodo asiático correspondiente al Sistema de evaluación y asesoramiento para avisos de tormentas de polvo y arena de la OMM.

Prensa INAMEH/ Cortesía Organización Meteorológica Mundial.