Factores que afectan las regiones polares y de alta montaña

05/12/2017.- La pérdida de hielo marino en el Ártico a un ritmo más rápido de lo previsto, el agujero de ozono en la Antártida, el derretimiento de los glaciares y la posibilidad de que los enormes mantos de hielo de Groenlandia y del Ártico incidan de forma determinante en la subida del nivel del mar son solo algunos de los problemas que afectan a las regiones polares y de alta montaña y que tienen ramificaciones globales.

Ya no hay duda de que estos cambios reflejan los efectos de la actividad humana en otros lugares de la tierra y si continúan, tendrán grandes repercusiones en la sociedad a nivel planetario. Por este motivo, la vulnerabilidad de las regiones polares se considera cada vez más una cuestión de importancia mundial.

Los pueblos indígenas y otros pueblos que viven y trabajan en latitudes altas se están viendo afectados por las variaciones cada vez más diversas del tiempo y el clima.

En el último siglo, las temperaturas registradas en el Ártico han aumentado a una velocidad que casi duplica la alcanzada en el resto del mundo, lo cual ha provocado rápidas modificaciones, por ejemplo, del hielo marino, la capa de nieve y el permafrost, que afectan a las formas tradicionales de vida y las infraestructuras existentes.

Estos cambios, junto con el aumento del turismo y la mayor actividad económica, están generando una necesidad creciente de información climática útil y específica que permita tomar decisiones eficaces y mitigar los riesgos para las personas, los gobiernos, las empresas y el medio ambiente.

Una buena solución sería adoptar un enfoque regional encaminado al desarrollo de productos, información y servicios climáticos mejorados que ayuden a los Miembros en sus actividades de prestación de servicios. En el marco de este enfoque se agruparían competencias profesionales e inversiones a nivel nacional, y se establecería un mecanismo para coordinar, mejorar y, en algunos casos, armonizar los productos y servicios solicitados por las partes interesadas pertinentes.

Ahondando en este sentido, hay que señalar que el índice de fusión de la nieve puede tener una incidencia considerable en la elevación del nivel del mar, lo cual afecta particularmente a los pequeños estados insulares en desarrollo (PEID) y las zonas costeras bajas, con inclusión de los deltas densamente poblados en los que viven cientos de millones de personas.

El seguimiento y las proyecciones a largo plazo de estos fenómenos están contribuyendo de manera significativa a la formulación y aplicación de políticas a nivel nacional, regional y mundial. En este contexto se inscriben los argumentos en los que se basa la meta actual de limitar el calentamiento global a menos de 2° C por encima de los niveles preindustriales, establecida en la Convención Marco de las Naciones Unidas sobre el Cambio Climático (CMNUCC).

En el año polar internacional (API) 2007-2008  se destacaron y ampliaron los conocimientos sobre la criosfera, lo cual condujo a la creación de la Vigilancia de la Criosfera Global (VCG), cuyo cometido es establecer un sistema global, coordinado, rentable y sostenible de observaciones e información sobre la criosfera a escala nacional, regional y mundial.

El sistema mundial integrado de predicciones en las zonas polares (GIPPS) reúne todas las facultades de los Servicios Meteorológicos e Hidrológicos Nacionales que existen en el mundo con el fin de ubicar las variables esenciales relacionadas con el clima, el tiempo y el agua de las regiones respectivas y proporcionar una fuente de valor incalculable para las instancias decisorias.

El año de la predicción polar (2017-2019) es una iniciativa comunitaria y una actividad esencial del Proyecto de Predicción Polar comprendido en el Programa Mundial de Investigación Meteorológica, cuyo objetivo es propiciar una mejora considerable de las capacidades de predicción medioambiental en las regiones polares y otras regiones, coordinando un período de actividades intensivas de observación, modelización, predicción, verificación, colaboración de los usuarios y educación.

Es importante destacar que a medida que vaya aumentando la presencia humana en las regiones polares se necesitarán más servicios de información oceánica y servicios conexos de cara a establecer medidas de protección de la vida humana y de los bienes en el mar y en las costas, tales servicios son además de gran ayuda para comprender el clima mundial y hacer proyecciones al respecto.

Prensa INAMEH/ Cortesía Organización Meteorológica Mundial.