Estado del Sistema Mundial de Observación del Clima

28/12/2017.- La observación global de la atmósfera, la superficie y los océanos de la tierra es esencial para evaluar la variabilidad del clima y el cambio climático, así como para comprender sus causas.

La observación también suministra datos que son fundamentales para evaluar, ajustar e inicializar los modelos numéricos que predicen el comportamiento del sistema climático para los próximos meses o estaciones, y que realizan proyecciones acerca de cómo cambiará el clima a largo plazo en función de diferentes hipótesis sobre emisiones de gases de efecto invernadero y otras actividades humanas.

Cabe destacar que, la observación global varía en su naturaleza, distribución y extensión a través de la atmósfera, los océanos y la superficie terrestre. Tras muchas décadas de recopilación de datos meteorológicos, la observación atmosférica es la más desarrollada, con una red relativamente densa, aunque no exenta de lagunas, sujeta a normas definidas y con alto nivel de intercambio de datos mediante centros internacionales de datos que abarcan casi todas, por no decir todas, las variables. La mejora de la observación atmosférica es continua.

Además tradicionalmente las observaciones de la superficie terrestre se han realizado en escalas menores siguiendo diferentes normas y métodos en distintos países. El intercambio de datos en estas redes ha sido escaso en el pasado.

Hoy en día, la observación desde el espacio está suministrando cobertura global de calidad en constante mejora para diferentes variables, está incrementándose el acceso abierto a los datos y se están experimentando progresos en otras áreas como, por ejemplo, las redes mundiales para el seguimiento de glaciares y del permafrost.

Los reanálisis globales de conjuntos completos de observaciones se han mantenido, mejorando sus capacidades, a la vez que se comprenden mejor los requerimientos de los usuarios y las deficiencias de los productos actuales.

Prensa INAMEH / Cortesía OMM